Pies de vagabundo,

Micro Libre en Libertad,

donde canto misivas

aunque sé que no estás...

con ojos de niña y mundo

y he debido ser profundo de más,

yo que no oculto nunca la verdad,

y precipito el corazón 

en una estatua de sal

que dura apenas un segundo

en el mar.


Ángeles

 

Puedo aún verte por aquí

arrastrando aquel pijama de hospital.

No doy crédito a tu fin.

El tiempo pasa, nadie es nada

 

y yo pensaba

que un ángel siempre escapa,

y al verte partir sin tus alas 

arrastras una parte de mí.

 

Me había vuelto a repetir

que la vida sigue en calma.

Como El maestro* fue a decir,

tras la parca se quedaban

 

y cantaban los pájaros,

pero aún callan

tras verte partir sin tus alas

y arrastras una parte de mí.

 

 

 

 

 

 

 

Puedo aún verte devenir

en tu seda de fantasma,

hasta perder el carmín

 

de la sonrisa más grata

 

y yo pensaba

que un ángel siempre escapa,

y al verte partir sin tus alas 

arrastras una parte de mí.

 

Sin alas me arrastras.

Nadie es nada al verte partir

sin más.                    

 

Yo pensaba

que un ángel siempre escapa,

y al verte partir sin tus alas 

arrastras una parte de mí.

 

 *”Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando” 

J.R. Jiménez. El viaje definitivo



EP  El mundo en la boca